.
 
.
 
 
 
     
 
Asociación 50 a 60 - Asociación Civil
Personería Jurídica Res. 573/07 I.G.J.

 

Consultas rápidas. Preguntas frecuentes.


 

Ingresar área socios
 

Nuestros objetivos

Actividades

Reclamo judicial            fallo Badaro

  Bs.As. : Comuna
              por Comuna
Provincia
           por provincia

Asesórese:  los 
        medios
opinan


Cómo participar
Área socios

De interés general
 Mapa del sitio
Contra la pornografía infantil
Temperatura en Buenos Aires
El Tiempo Buenos Aires Aerod.

       Búsqueda de temas en este sitio:

 

El fín de las A.F.J.P

Es deseo de nuestra Asociación 50 a 60 aclarar nuestra posición respecto a la sanción de la Ley 26.425 que determina el fin de las AFJP, aunque aún falta conocer la reglamentación en la promulgación que hará el Poder Ejecutivo.

Para analizar en profundidad el alcance de esta Ley, debemos hacer un estudio dividido en tres temas centrales:

1) Por qué NO a las AFJP.
2) Por qué SI al sistema solidario de reparto.
3) Posición de la Asociación 50 a 60, sobre la forma del cambio.

1) Por qué NO a las AFJP.

Los párrafos que se mencionan a continuación, con letra cursiva y entrecomillados, son citas extraídas de notas periodísticas y se consigna el autor. Las negritas me pertenecen.

"Se creó con el único fin de generar un mercado de capitales en detrimento de los jubilados y de los trabajadores, a los que les vaciaron las cajas dejándolos en un sistema residual en medio de este contexto económico y social." (Diputada María América González)

"El sistema de las AFJP estaba organizado de tal manera que el afiliado era la variable de ajuste, ya que las ganancias de esas companías estaban aseguradas, cobrando por adelantado una comisión, con vista a obtener una rentabilidad incierta, que incluso podía ser negativa. Era un régimen de imprevisión para el afiliado pero muy previsible para los accionistas de las AFJP. Con los avatares financieros de los últimos tiempos tenían pérdidas del 20 por ciento." (Daniel Muchnik)

"En los 14 años de historia del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones, los trabajadores comprendidos en el régimen de capitalización aportaron 36.890 millones de dólares. Y los fondos acumulados hasta hoy alcanzan los 30.565 millones de dólares. Vale decir que hasta el día de hoy llevan perdidos 6325 millones de dólares. Vaya paradoja que tratándose de un régimen de capitalización observamos que ni siquiera pudieron mantener los valores nominalmente." (Sergio Fiscella)

"Inversiones de rentabilidad inciertas. El 55% del total de fondos acumulados por las AFJP está en deuda del Estado; el resto forma parte de la timba: fideicomisos, acciones de sociedades anónimas, fondos comunes de inversión, etcétera." (Jorge Lanata)


"Desde 1994 (la ley 24.241, de AFJP, se sancionó el 23 de septiembre de 1993) el Estado dejó de recaudar 75.353 millones de dólares, y los jubilados tuvieron sus haberes congelados durante diez anos. Las AFJP ganaron, en concepto de comisiones, 6.262 millones de dólares en el mismo período: el 30% de los ingresos de cada trabajador retirado. En Alemania hubieran ganado el 7%, en Chile el 24,5% y en el resto del mundo entre el 5 y el 10 por ciento." (Jorge Lanata)


"Las AFJP percibieron hasta hoy en concepto de comisiones 11.670 millones de dólares. Para poder entender mejor la dimensión de esta cifra la podemos expresar como 2.300.000 dólares diarios. Si tomamos en promedio unas quince AFJP, entre las que comenzaron y las que hoy existen, la ganancia diaria para cada una de estas empresas podría estimarse en el orden de los 150.000 dólares. El artículo 63 de la Ley 24.241 establece que para conformarse una AFJP es necesario poseer un capital mínimo de 3.000.000 de pesos. Por todo esto vemos que la tasa de retorno del negocio, en épocas de la convertibilidad, se resolvía en veinte días y en la actualidad en una semana." (Sergio Fiscella)

Como se ve, en lugar de la eficiencia el sistema parece concebido para maximizar el beneficio de las administradoras: la gigantesca transferencia de riqueza es injustificable.

En vez de una "jubilación privada" es un ahorro forzoso por parte del asalariado, que carga con todos los riegos asumidos por el administrador. Luego viene una devolución en cuotas de los ahorros, simulando una jubilación. Que no es tal, porque no se le asegura al jubilado, ni el monto, ni la existencia del haber por todo el resto de su vida, y la de sus familiares con derecho a pensión.

"Las AFJP contribuyeron a su liquidación. Organizadas con un desmedido afán de lucro, hicieron de un fin social -la indispensable protección de la vejez- un suculento negocio, con comisiones pagadas por todos los afiliados, más publicidades y promociones escandalosas, sueldos astronómicos de sus ejecutivos y hasta algunas operaciones definidas como fraudulentas con el dinero de los aportantes. Eso se ventiló, por ejemplo, en el juicio a ex directivos de la ex AFJP Siembra, que ganó los titulares de los diarios en 2004 y 2005." (Daniel Muchnik)

"Hoy, tres juzgados de distintos fueros investigan los fraudes cometidos por las AFJP: venta a precio vil de títulos de deuda pública, compraventa de acciones "infladas" en combinación con grupos de empresas y desvío de operaciones en perjuicio de los ahorros de los jubilados." (Jorge Lanata)

"En el Juzgado Federal No 12, a cargo de Sergio Torres, tramita otra de las denuncias contra los fondos administradores; la investigación se inició con la autodenuncia de Hernán Arbizu, un ex banquero del JP Morgan. En su declaración del pasado 11 de junio Arbizu afirmó: "Una de las maniobras consistía en efectuar una oferta pública a través del banco que, con la complicidad de los administradores de AFJP, compraba la emisión primaria o secundaria de alguna empresa, ya que a los particulares o agentes de Bolsa históricos no se los puede enganar. De esa forma se perjudica a los jubilados y a quienes vayan a serlo. Se eligen el momento oportuno y la disponibilidad de tales empresas AFJP para cerrar la operación. Los fondos así obtenidos son sacados del país y manejados por el banco en Estados Unidos o Suiza.

Dos casos que investiga la Justicia y que siguen el mismo recorrido:
1) Una empresa argentina emite acciones cuyo precio cae inexplicablemente rápido.
2) Casi los únicos compradores de toda la oferta son AFJP.
3) Las empresas se hacen de dinero fresco cuando salen a la Bolsa y ahora los papeles en manos de las administradoras -esto es, la plata de las futuras jubilaciones- valen menos de la mitad
." (Jorge Lanata)

Los 9,5 millones de afiliados a las AFJP habían acumulado desde 1994 una masa de capital e intereses de $ 94.345,1 millones (equivalentes a u$s 30.000 millones) y además el sistema de AFJP recaudaba anualmente la cifra de $ 14.980,2 millones (equivalentes a u$s 5.000 millones).

Domingo Cavallo en 2001. En aquel momento, el ministro que creó las AFJP dispuso una rebaja de los aportes previsionales de 11 a 5 por ciento. Los trabajadores tuvieron de ese modo un aumento en sus ingresos de bolsillo, sacrificando sus ahorros para la vejez.

Habría que estudiar el restablecimiento del nivel de contribuciones patronales en el marco de la recomposición del sistema jubilatorio estatal. Las contribuciones fueron bajadas a la mitad en 1993 por Domingo Cavallo y ello ayudó al desfinanciamiento del régimen público.

"La prestación que brinda el régimen de capitalización es indefinida. La misma se determina dividiendo el acumulado de la cuenta del afiliado por su expectativa de vida y la de su grupo familiar. Si escoge un retiro programado, obtendrá una renta mensual hasta agotar los fondos de su cuenta individual. Si opta por un retiro vitalicio, cobrará una renta mensual mientras viva, pero de menor cuantía que la de la modalidad anterior." (Sergio Fiscella)

"Desde la Ley 26222, un trabajador aporta el 11 por ciento de su salario a los fines de su cobertura previsional abonándole a la AFJP por comisión administrativa el 1 por ciento sobre su base salarial. Pero a su vez, del importe restante deberá descontarse el seguro de invalidez y/o muerte, cuyo valor es incierto." (Sergio Fiscella)

"Cuando se habla de capitalización se tiende a creer que las cuentas se incrementarán por la rentabilidad o que bien se mantendrán iguales a lo que uno aportó. Y esto no es así. Si una persona tiene 1000 pesos en su cuenta y al cabo de un ano obtiene una rentabilidad del 10 por ciento, su cuenta pasará a ser de 1100 pesos, pero si al ano siguiente la rentabilidad resultara ser negativa en un 10 por ciento, la cuenta decrecerá hasta los 990 pesos. Conclusión: no hay garantía de rentabilidad." (Sergio Fiscella)

"En estos regímenes llamados de capitalización individual, para el trabajador el salario diferido pasa a convertirse en un "ahorro" de renta mensual incierta que dependerá de los vaivenes del mercado financiero." (Ismael Bermúdez)

"Como datos históricos y ejemplo de ésto podemos citar la crisis de los mercados asiáticos de 1997, cuando los fondos de las cuentas de capitalización perdieron el 15 por ciento, la de 2001 en que la pérdida fue del 35 y en lo que va de la presente alcanza al 20. Si bien los fondos del régimen de capitalización luego de estas crisis se recuperaron, lo definitorio es tener la suerte de que la edad de acceso al beneficio no se corresponda con el momento de una crisis." (Sergio Fiscella)

"Las empresas nunca llegaron a cumplir con las promesas vendidas a los trabajadores jubilados o próximos a jubilarse. Ni lo serían nunca, como lo demuestra la experiencia de casi 30 anos del régimen chileno en análisis de reversión al régimen público. El sistema no pudo sostenerse desde el punto de vista financiero ni desde el social por no cumplir con el punto básico por el cual fue creado: otorgar una asignación digna a los jubilados. Otra de las consecuencias para el público y para la economía en general fue un mal servicio por la reducida competencia entre empresas y sus comisiones, el funcionamiento oligopólico del mercado y el aumento del poder de las administradoras frente al resto de la economía por su capacidad financiera." (Juan José Primosich)

"Además de jugar con el aporte previsional de los trabajadores, el régimen de capitalización desfinanció al Estado. Se calcula que el déficit en el que incurrió el Estado para financiar los costos de la reforma previsional llegó a los 68.700 millones de dólares entre 1994 y el 2001. En ese mismo período, la deuda externa aumentó casi 71.000 millones de dólares." (Juan José Primosich)

"Las AFJP cobran comisiones sobre los aportes realizados por los afiliados por los servicios que prestan, que se destinan a cubrir el seguro colectivo de invalidez y fallecimiento, los gastos de administración de las empresas y a engrosar las ganancias de las firmas. Pese a que las administradoras no incurren en ningún gasto de recaudación, ya que la percepción total de aportes y contribuciones está a cargo del Estado a través de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), las AFJP se apropiaron en promedio de un tercio de los montos recaudados entre 1994 y 2006. En el pico de la serie (2002/2003), prácticamente 4 de cada 10 pesos destinados a los fondos de capitalización individual se perdían en concepto de comisiones de las AFJP." (CENDA)

"Pero este costo no sólo es elevado respecto de otros regímenes privados, sino que se ha mostrado mucho más oneroso que el sistema previsional estatal local. Según información de la ANSeS, los gastos operativos del régimen público representaron entre 1999 y 2005 tan sólo el 1,6% de las contribuciones y los recursos tributarios percibidos con fines previsionales, lo que resulta veinte veces más barato que el costo de administración del sistema de capitalización."(CENDA)

"La privatización de una parte significativa del sistema previsional repercutió en una fuerte contracción de ingresos en el régimen público de reparto. El constante drenaje de afiliados y aportantes hacia el régimen de capitalización y las sucesivas reducciones de las contribuciones patronales a lo largo de la década pasada (cayeron del 16% a fines de 1991 al 7% en promedio a fines del ano 1999) profundizaron el desfinanciamiento del sistema estatal. Se estima que, desde la creación de las AFJP, el sistema de seguridad social público resignó anualmente recursos por un monto cercano a los 5.500 millones de pesos constantes de 2006 en concepto de recaudación perdida y 6.000 millones de pesos constantes de 2006 por la reducción de las contribuciones." (CENDA)

"Con la pérdida de recursos, el Estado asumió la responsabilidad por el sostenimiento de los pasivos vigentes al momento de la reforma, librando a las AFJP de solventar un esquema de transición con parte de los fondos recibidos. Adicionalmente, el Estado garantizó la rentabilidad mínima sobre los fondos administrados a través de un Fondo de Fluctuación; la integración en el haber futuro de la PBU y la PC; el pago de los retiros transitorios por invalidez en caso de quiebra de una AFJP; el pago de las jubilaciones, retiros por invalidez y pensiones por fallecimiento a los que opten por renta vitalicia y en caso de quiebra o liquidación de las CSR; y el pago de un haber mínimo cuando, cumplidos los requisitos, el haber total sea inferior al mínimo legal y los jubilados deseen acogerse a este beneficio." (CENDA)

"Mientras que en 1994 el 78,7% de los recursos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) se obtenía de aportes y contribuciones, diez anos después esos fondos no llegan a explicar el 50% de los recursos utilizados para financiar el componente público del sistema de jubilaciones y pensiones (ANSeS)." (CENDA)

"El Decreto 1495/01, impulsado por las AFJP, permitió cobrar una parte de la comisión deduciéndola del saldo de la cuenta de capitalización cuando el afiliado no aporte durante un período determinado. Así, aunque no haya aportes nuevos, la AFJP termina cobrando. Por caso, entre julio de 2002 y junio de 2003 las AFJP debitaron de las cuentas de capitalización individual por dicho concepto la nada despreciable suma de 40 millones de pesos." (CENDA)

"El mayor problema lo padecen quienes quedaron con retiros programados, fraccionarios y pensiones. Todos ellos mantienen su cuenta individual en la AFJP. Lo que ganan mes a mes sale del fondo administrado. Si este cae, el valor de la cuota parte disminuye y, en consecuencia, sus haberes disminuyen. Al 20 de octubre, la cotización de las cuotas partes registraban bajas de entre 15,3 y 17,2 por ciento para las diez administradoras respecto al promedio de 2007. Es decir, lo que cobran de las AFJP 294 mil personas caerá en esas proporciones. El dato demuestra la ficción del sistema: los jubilados creían tener determinada cantidad de dinero en sus cuentas, pero cuando llega el momento de cobrar descubren que una porción de esos recursos se esfumó, sin que puedan hacer nada al respecto." (David Cufré)

"Como explica el juez Luis Herrero, miembro de la Cámara Nacional de la Seguridad Social, "el afiliado no puede disponer de los fondos como si fuera una caja de ahorro o un plazo fijo. Sólo constituye un fondo para una cobertura futura de jubilación. Lo que está en juego aquí no son derechos patrimoniales, sino previsionales". Por ejemplo, 51.000 pesos en la cuenta individual no significan un ahorro que se pueda retirar total o parcialmente un día, ni siquiera al momento de jubilarse. En realidad, ni siquiera ese dinero es real: el 55% de ese monto está invertido en títulos públicos que las AFJP pueden anotar a su valor técnico -porque se supone el Estado va a pagar- pero hoy valen en el mercado un quinto. Como sea, el saldo de la cuenta es la cuota parte de una jubilación de... $ 283 mensuales." (Maximiliano Montenegro)

"La idea de la salvación individual acumulando fondos en una cuenta de una empresa financiera ha sido la gran obra maestra del neoliberalismo. Las privatizaciones de los servicios públicos no tardaron en mostrar su rostro oscuro de malas prestaciones, pocas inversiones en infraestructura, segmentación de clientes favoreciendo a los de mayores ingresos, desestructuración productiva de proveedores locales y ganancias fabulosas para los grupos de control. Las bondades que el marketing presentaba por el manejo privado de servicios esenciales para la población se revelaron vacías. En cambio, con las AFJP en algunos sectores aún permanece esa fantasía de futuro venturoso que tan bien supieron construir a fuerza de millonarias campanas de publicidad. Esa falsa idea de la salvación individual está incorporada por muchos de los afiliados a esas administradoras pese al desprestigio de los bancos luego de la estafa del corralito, de la impunidad del sistema financiero y del fracaso estrepitoso del fundamentalismo de mercado de Wall Street. El argumento irritado que sostienen esos aportantes es que ellos son duenos de decidir si quieren ser estafados o no por las AFJP, actuando como si fueran logrados prototipos de un ensayo social para demostrar la existencia del síndrome de Estocolmo. Estos mismos trabajadores padecen de la ilusión monetaria de pensar que tienen un fondo de 50 mil, 100 mil y hasta 200 mil pesos, y que son personas afortunadas con ese dinero propio porque podrán tener una muy buena jubilación privada. Esos montos brindan esa sensación de redención individual frente al resto del mundo miserable. Pero no es así. No poseen un derecho patrimonial sobre esos fondos como si fueran cajas de ahorro, sino que es un derecho previsional. Cálculos actuariales, crecimiento de la expectativa de vida y la lógica financiera de las companías privadas que pagarían esa jubilación (aseguradoras de retiro) muestran con datos "objetivos", como gustan hablar los abanderados de la restauración conservadora, que las AFJP son una estafa conceptual en términos de previsión social." (Alfredo Zaiat)

"El fin de las AFJP se adelanta a ese descampado previsional, que ya se vislumbra con los actuales jubilados privados. Del total de 445 mil que existen en la actualidad, casi el 80 por ciento requiere de algún tipo de asistencia del sector público para alcanzar un haber mínimo, con 33 mil jubilados que ya tienen su cuenta individual consumida. Se expone así con contundencia la falsa idea de la salvación individual: el Estado, por el deber indelegable de garantizar derechos sociales esenciales, como bien exige la sociedad y la opinión mediática, conjura para los trabajadores el desierto previsional que le esperaría con las AFJP." (Alfredo Zaiat)

"En todos los beneficios que se pagan en la actualidad, el Estado debe agregar un pago en compensación por los aportes hechos al viejo sistema de reparto antes de 1994 y, en algunos casos, también por aportes realizados al sistema público después de esa fecha. Lo único cierto es que el sistema de capitalización privado significó el fin de un esquema solidario y redistributivo sumamente cuestionado para reemplazarlo por otro que no resuelve los problemas de antano, agudiza la desigualdad después del retiro y crea espacio para un redondo negocio privado." (CENDA)

Pocas labores han sido más miserables que enriquecerse con los fondos de los trabajadores.


Juicios al estado:

"El anuncio de la eliminación del sistema de las AFJP generó automáticamente la amenaza de juicios por parte de particulares para evitar la transferencia de sus fondos al Estado.

Frente a esta reacción previsible, el juez Luis Herrero, miembro de la Cámara Nacional de la Seguridad Social (la instancia judicial anterior a la Corte Suprema en materia previsional) advirtió que los demandantes deberán demostrar que sufrieron un perjuicio en sus derechos jubilatorios. Herrero aclaró -en diálogo con Clarín- que si bien toda persona tiene derecho a recurrir a la Justicia, ". en la medida en que no se perjudiquen los derechos previsionales, el afiliado a una AFJP no podrá fundamentar una demanda judicial porque el fondo acumulado en su cuenta no es una caja de ahorro

El afiliado no puede disponer de los fondos como si fuese una caja de ahorro o un plazo fijo. Sólo constituye un fondo para una cobertura futura de jubilación o pensión en los términos en que lo marca el sistema".Entonces, prosiguió, "lo que está en juego aquí no son derechos patrimoniales sino previsionales. No se puede asimilar la transferencia del fondo al corralito. Habrá que analizar los efectos de la transferencia de los fondos sobre los derechos previsionales.

Si el derecho jubilatorio que le reconoce el Estado es superior a lo que obtendría hoy de la AFJP, no habría motivo para ningún reclamo". -'Esto significa que si quiero hacer juicio, tendré que demostrar que mi derecho previsional en la ANSeS es menor al que tendría en la AFJP?, insistió Clarín.

"Exacto. Si se sanciona la ley, el afiliado tiene que demostrar que tuvo un perjuicio. Eso significa que tendrá que comparar el derecho previsional que le corresponde por el saldo que tiene en su cuenta al momento de la transferencia versus el derecho previsional que le reconoce por ese fondo el Estado. En base a demostrar eso, fundamentaría su reclamo. Y si no, no puede iniciar una demanda porque sería abstracta". "Es necesario demostrar que al momento de ser transferido tuvo un perjuicio. Esto es así y hace más difícil la demanda", aclaró.

Por caso, Herrero explicó que el afiliado tendrá que demostrar que la renta que obtendría de la AFJP sería sustancialmente mayor a la del Estado. Y como aportó como máximo 14 anos y su fondo está siendo afectado por la desvalorización de las inversiones, habría que hacer las cuentas." (Ismael Bermúdez)


2) Por qué SI al sistema solidario de reparto.

Nuestra Constitución Nacional, en su artículo 14 bis, expresa textualmente: "El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable."

Ésto daría lugar a interpretar que la Ley 24241 que instala las AFJP es inconstitucional. Pero no se lo considera como tal, porque el Estado siempre estará obligado (justamente por lo que expresa la Constitución) a ajustar a las jubilaciones mínimas, si el monto que otorgan las AFJP fuera inferior, y siempre a aportar el PBU, que ahora será de $ 326.

Recordemos que para los aportantes a capitalización es un tema sensible y delicado, ya que en su mayoría siguen creídos de haber hecho un buen negocio. Yo les pido solamente que hagan la siguiente cuenta: (es muy simple) dividan el capital que tienen acumulado, por 175. Ése es el monto a cobrar si hoy se jubilaran. Y cuando dicen que "prefieren ser estafados por una AFJP y no por el Estado", se equivocan: mal o bien el Estado en cualquier gobierno, nunca dejó de pagar las jubilaciones, ni los sueldos de los estatales. Aún bajo cualquier crisis. Las AFJP manejaron arbitrariamente y deficitariamente los capitales que se les cedieron para su manejo, pero les cobraron fortunas en concepto de "coimisiones".

"Los que dicen que la jubilación dependerá de un Estado que siempre fue un mal pagador no exageran ni fabulan. La experiencia histórica no abre las puertas a la mejor esperanza. Pero se olvidan que la jubilación privada también dependía de ese Estado, porque los aportes de la gente estaban invertidos mayoritariamente en bonos del Estado, con la diferencia de que por esos títulos el Estado abonaban intereses elevadísimos. Los que hablan de la Caja que se transfiere al Estado, están reconociendo que los accionistas de las AFJP manejaban esa caja sin consultar a sus afiliados y sin control de los aportantes." (Daniel Muchnik)

"El único ingreso seguro que tienen los clientes de las AFJP es el que reciben del Estado: la Prestación Básica Universal y la Prestación Compensatoria, por los anos que aportaron al régimen de reparto antes de 1994." (David Cufré)

"¿Qué es más seguro: una jubilación en una AFJP o en el sistema de reparto?
En el mejor de los casos para el sistema privado, podría decirse que el riesgo es el mismo. Ante una crisis en Argentina, el golpe se sentiría por igual en los dos esquemas. Ante una situación de default (cesación de pagos), el Estado jamás dejó de pagar salarios y jubilaciones. Tampoco dejaría a la deriva a la jubilación privada, que vería evaporarse la mitad de los fondos
." (Maximiliano Montenegro)

"¿Quiénes les van a pagar a los afiliados a las AFJP que no aportan regularmente?
De los 9,5 millones de afiliados a las AFJP, sólo 3,6 millones aportan regularmente. Esa gran mayoría de empleados en negro o aportantes intermitentes no van a tener derecho -en los papeles- a ninguna jubilación en el futuro. Pero todo el mundo descuenta que será el Estado quien tenga que rescatarlos y ofrecerles un seguro social o una jubilación mínima, pese a que las AFJP cobraron las comisiones sobre los escasos fondos que aportaron y el Estado fue igualmente desfinanciado
." (Maximiliano Montenegro)

"¿Por qué el Estado garantiza también la PBU (Prestación Básica Universal, 326 pesos) a todos los que aportan al sistema privado? ¿Por qué a los 33.000 jubilados de AFJP a los que ya se les agotó totalmente sus cuentas, el Estado les cubre la totalidad de la totalidad de sus haberes? ¿Por qué a 179.000 jubilados de AFJP de un total de 445.000 el Estado les paga un complemento para que su haber no sea inferior a la jubilación mínima garantizada?
La respuesta en todos los casos es la misma: porque es un derecho previsional, que debe asistir a todos los trabajadores. No se trata, como decía Cavallo, de que cada uno ahorre en su cuenta un derecho de salvación personal. (
Maximiliano Montenegro)

"El sector público paga parte de los beneficios porque así lo dispone la ley, ya que el sistema no es de capitalización pura, sino mixto: por cada afiliado que envía sus aportes personales a la cuenta individual, el Estado recibe recursos de las contribuciones patronales y por eso se compromete a pagar una prestación." (Silvia Stang)


3) Posición de la Asociación 50 a 60.


Lo primero que quiero dejar en claro es que la Asociación 50 a 60 es apolítica. Y que, hasta el momento, no hemos recibido ningún subsidio estatal, ni patrocinio privado. Por lo tanto, no aceptamos que alguna persona desinformada nos tilde de "oficialistas". Sí aceptamos que disientan con nuestro pensamiento. Dentro de las libertades individuales, defendemos el derecho a pensar libremente y el derecho a expresar las ideas.

Para ser claro de entrada, sí estamos a favor que el sistema jubilatorio en nuestro país, sea solidario, distributivo, intergeneracional y de reparto, administrado correctamente y en forma transparente por el Estado. Los fondos destinados al pago de futuras jubilaciones, no deben ser usados para el pago de deuda externa, ni para invertir en sistemas inciertos de rentabilidad, como la bolsa o los bonos del propio estado.

Ésto ya lo habíamos expresado hace tiempo, y se encuentra publicado en nuestro sitio web en este enlace: http://www.asociacion50a60.org.ar/actividades/reformaPrevisional.htm
Tal vez, se pueda pensar que lo expresado en ese documento es una utopía. Pero es nuestro pedido de máxima. Para recortarlo estarán los legisladores y los funcionarios.

Pero, NO estamos de acuerdo con el procedimiento empleado.

a) Porque se hizo en forma intempestiva y sin la suficiente interconsulta entre los actores involucrados.

b) Una solución más moderada y progresiva hubiera sido la ideal.

c) Porque no se permitió un debate amplio entre todos los sectores afectados y sin presiones.

d) Porque no fue el momento propicio ante la crisis financiera y económica mundial.

e) Porque el gobierno no explicó previamente y en forma debida a la sociedad los perjuicios del sistema de AFJP, y contrasta con la espectacular campana de marketing que hicieron en 1994 las administradoras privadas para vender espejitos de colores.

f) Porque -lamentablemente- levanta una ola de sospechas sobre los motivos que impulsaron la abrupta reforma.

En Chile hace 30 años comenzó un sistema de capitalización similar al nuestro. Pero después de asumir la Presidenta Bachelet impulsaron una reforma al sistema que demoró 2 años de debates, análisis y consensos. En Suecia, que tal vez sea el país donde los derechos sociales más se defiendan, estuvieron 4 años debatiendo una reforma previsional hasta lograr el 85 % de consenso. Recién entonces iniciaron un período de transición de 16 años, hasta que efectivamente empiece a regir la totalidad de la reforma. ¡16 años de transición de un sistema a otro!

No necesariamente deberíamos habernos tomado tanto tiempo para el cambio. Pero un debate profundo en nuestro país era necesario. Durara lo que durara. Cuatro meses o seis u ocho. No importa el tiempo, sí lograr el consenso, sobre todo de la ciudadanía.

En Diputados se trató en 5 días hábiles (3 de exposiciones, más 1 para el dictamen y 1 para las exposiciones en el recinto). En el Senado, en 2 días de exposiciones y una para el dictamen de mayoría, más el debate en el reciento del 20-11-08.

"Lo correcto de la decisión contrasta con su extemporaneidad (no es el resultado de un debate) y con un contexto donde el Gobierno, en los últimos tiempos, solo trata de otorgar garantías a los acreedores. En este marco, son legítimas las dudas respecto a si estamos en presencia de un manotazo sobre los recursos previsionales ajeno al objetivo de mejorar la situación de los jubilados actuales y futuros. Por lo tanto, el debate parlamentario debe establecer taxativamente dos cuentas separadas. Por un lado, los fondos de la Administración Nacional y por otro los de la Seguridad Social." (Diputado Claudio Lozano)

"Un cambio estructural de esta naturaleza no puede dilapidarse con una improvisada decisión de corto plazo. Requiere de consenso político y de una gestión institucional y económica consistente. No hacerlo, apostar a la sorpresa y acelerar el trámite legislativo, puede hundir una decisión correcta en el mar de las desconfianzas." (Diputado Claudio Lozano)

En la Asociación 50 a 60 somos conscientes del mal manejo que históricamente se ha hecho de los fondos destinados a la jubilación. (Leer el editorial del Sr. Mario Di Bona "Sistema previsional argentino 1947/1948 y 2008/2009 ¿Escenarios parecidos?", clic aquí.)

Pero la solución no está en regalarles alegremente a las AFJP el 30% en concepto de comisiones, ni permitirles que inviertan de manera incierta los fondos capitalizados. La solución está en crear mecanismos reales y sólidos, para preservar los fondos del uso irresponsable e incierto de los gobiernos. Y eso debe surgir del pedido de la ciudadanía a sus representantes (legisladores) y del trabajo conjunto de éstos con el Poder Ejecutivo.

¿No será que necesitemos de una participación ciudadana más activa? Habría que ir pensando en una democracia directa o democracia participativa. Asamblea ciudadana, referéndum, plebiscito, consulta popular, encuesta, etc. Una democracia más participativa podría ayudar a que el gobierno reflexione más antes de tomar decisiones inconsultas. (Leer mi editorial "Fue una gran oportunidad, pero llegó tarde", clic aquí.)

El 21 de octubre el Poder Ejecutivo presentó su proyecto. Al 20 de noviembre ya estaba sancionada la Ley por el Congreso. 9 días de trabajo neto. ¿Y los debates de la sociedad? ¿Y las explicaciones del gobierno porqué no sirven las AFJP? ?Y las amplias discusiones en las Cámaras del parlamento sin presiones y haciendo abstracción de intereses políticos? ¿Y los estudios actuariales de largo plazo para tamana operación? ¿Y la opinión de los ciudadanos sin discriminaciones? ¿Y la participación de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) sin exclusiones?

Así no se resuelve un tema tan delicado para los habitantes de un país, como la sobre vivencia después del período laboral activo. La población está hiper sensibilizada por las crisis económicas y financieras que periódicamente hunden al país. En 31 días, no se puede decidir el manejo de $ 120.000 millones, más un flujo adicional de $ 15.000 millones anuales, además de presentar un nuevo horizonte jubilatorio.

Para el Estado (éste y próximos gobiernos) se multiplica el compromiso: deberá demostrarle a la ciudadanía que puede hacer un manejo responsable de los fondos jubilatorios con prudencia, pericia y diligencia. Y que puede confiar en sus administradores.

 

Julián Bautista
Comisión Directiva
Asociación 50 a 60

Referencias:

(1) Diputada María América González
)2) Jorge Lanata http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=13409
)3) Sergio Fiscella.
(4) Diputado Claudio Lozano.
(5) Juan José Primosich.
(6) Recomiendo leer en forma completa el Informe de CENDA (Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino): http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-114084-2008-10-28.html
(7) Daniel Muchnik.
(8) David Cufré.
(9) Maximiliano Montenegro.
(10) Silvia Stang.
(11) Alfredo Zaiat.
(12) Ismael Bermúdez.

 

 
 
Para informarse sobre cómo ser
DELEGADO nuestro, haga clic aquí.
Para informarse sobre cómo ser
VOLUNTARIO nuestro, haga clic aquí.

Si quiere recibir nuestros boletines periódicos, mándenos su e-mail. Podrá desuscribirse cuando quiera.
Mi e-mail es:
Si usas correos electrónicos tipo webmail, como Hotmail, Yahoo o Gmail, y querés recibir correctamente
nuestros boletines, por favor leé las instrucciones haciendo clic aquí.

 

Consultas  |   Home  |   Agregar este sitio a tus favoritos     |  Contáctenos
Políticas de Privacidad   |    Términos de uso  |  Mapa del sitio
|   Hacé de este sitio tu Página de Inicio    |   Imprimir esta página   |

__________________________________________________________________________________________________________

© Copyright  2004/2008 - Hecho el depósito que marca la ley 11.723
Todos los derechos reservados por la Asociación 50 a 60
Asociación Civil para jubilados, pensionados y mayores de 45
Personería Jurídica Res. 573/07 I.G.J.   |   República Argentina